Elecciones en Estados Unidos | Debate Vicepresidencial

El pasado miércoles 7 de octubre, en el estado de Utah, se celebró el primer y único debate vicepresidencial de la campaña electoral 2020. Con medidas de prevención mucho más estrictas, dada la reciente noticia del positivo de covid-19 del actual presidente de los Estados Unidos, se enfrentaron el y la candidata que aspiran a la vicepresidencia en las elecciones del próximo 3 de noviembre.

La candidata demócrata Kamala Harris y el candidato republicano Mike Pence, tuvieron un intercambio mucho más profesional y respetuoso que el que tuvieron Trump y Biden, abordando la mayoría de los temas mencionados: la pandemia, los impuestos y el racismo, entre otros.

Susan Page, periodista del USA Today, moderó el debate y cumplió con las preguntas estrictamente. De manera excesivamente estricta, para algunos, que la criticaron por leer cada pregunta de su carpeta y con pocas intensiones de hacer el encuentro más llevadero.

Entre las primeras preguntas, por cuestiones obvias, estuvo el manejo de la pandemia. Un tema en el que se sabia que la senadora por California, Harris, iba a tomar la delantera y acusar al gobierno de Trump por su poca responsabilidad: “El pueblo americano ha presenciado el mayor fracaso de una presidencia en toda la historia de los Estados Unidos” aseguró, interpelando directamente al público, que “el 28 de enero el presidente y el vicepresidente fueron informados de la naturaleza de esta pandemia. Fueron informados de que era letal, que se trasmitía por el aire, que afectaría a las personas jóvenes (…) sabían lo que pasaba y no te lo dijeron” .

Confrontando al vicepresidente y con un tono irónico, Kamala Harris, habló de su apoyo a que las mujeres puedan decidir sobre su propio cuerpo y acusó al actual presidente Donald Trump sobre su precario e insuficiente desempeño en el primer debate presidencial, particularmente en lo referido a la cuestión racial “el presidente de Estados Unidos, delante de 50 millones de norteamericanos, se negó a condenar la supremacía blanca”.

Por su parte, el candidato republicano, Mike Pence decidió hablar de la violencia policial que vienen sufriendo las personas afroamericanas en el país, remarcando que “esta presunción que se oye de manera constante en Joe Biden y Kamala Harris, de que Estados Unidos es sistémicamente racista, y esto que dijo Joe Biden de que él cree que los cuerpos de seguridad tienen un prejuicio implícito en contra de las minorías, es un gran insulto para los hombres y mujeres que sirve en los cuerpos de seguridad” .

Igualmente, el debate pareció centrarse mucho en la defensa de sus respectivos compañeros de fórmula – Joe Biden en el caso de Harris y Donald Trump en el caso de Pence – que en su propio perfil político o camino a seguir en caso de ganar las elecciones.

Pero la, tal vez, poca relevancia de este debate podría cambiar con las noticias que aseguraron este viernes 10 de octubre que el segundo encuentro entre los candidatos a la presidencia en el estado de Florida sería suspendido por desacuerdos en la modalidad en la que se celebraría.

Con la incertidumbre de qué pasaría el 22 de octubre, fecha del tercer debate en el estado de Tennesse, el primer intercambio entre Biden y Trump, y el reciente encuentro entre Harris y Pence serían, por ahora, las únicas herramientas de los partidos para presentarse a la sociedad norteamericana de un modo más directo.

En una semana agitada para el partido republicano, no sólo por el positivo de Trump al covid-19 y a los varios/as trabajadores/as de la Casa Blanca también contagiados (por lo que parecería ser una decisión apresurada del presidente – y su equipo de campaña – de irse del hospital en el que se encontraba) y por el debate vicepresidencial que no dejó una impresión imponente por parte de Pence, también se le suma los resultados de las encuestas que siguen dejando en segundo lugar al presidente en el camino a su reelección.

Una nueva encuesta de Fox News puso a Biden arriba con 53% y a Trump siguiéndolo con 43%, entre probables votantes a nivel nacional. También Quinnipiac dio números que siguen beneficiando al candidato demócrata en estados bisagra: Pennsylvania – 54% Biden y 41% Trump – Florida – 51% Biden y 40% Trump – Iowa – 50% Biden y 45% Trump.

A 23 días de las elecciones, y con estados en los que ya se esta votando, todo puede pasar. Sin embargo, la remontada que Trump esperaba se vio opacada y frustrada por diferentes situaciones personales : tanto por su covid-19, como por las acusaciones que aseguraban la poca trasparencia en sus declaraciones de impuestos fiscales, como las declaraciones de la oposición considerándolo incompetente para seguir en su cargo o las protestas contra la violencia racial que no cesan en todo el país.

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